La uva proviene de una selección de parcelas de viñedo viejo (entre 70 y 90 años) plantado a gran altitud (910-912 m) en vaso con rendimientos de 2000 kg/Ha.
La vendimia se realiza manualmente en cajas de 20 Kg. Las parcelas se vinifican por separado, nuestra filosofía es dejar que cada pequeño terroir exprese su potencial. En la bodega se despalilla y encuba en barricas abiertas, en hormigón, en tina de madera o en depósitos pequeños de acero inoxidable, dónde macera durante 2-3 días. La fermentación se realiza con levaduras indígenas a lo largo de 20 días. Se realizan bazuqueos diarios o remontados ligeros para favorecer una extracción suave. Una vez finalizada la fermentación alcohólica se macera en medio alcohólico hasta cumplir 28 días de encubado. A continuación, el vino flor de cada parcela pasa a una selección de barricas nuevas o usadas en función de su potencial de guarda y características organolépticas dónde se realiza la fermentación maloláctica y posterior crianza durante 20 meses.
Color rojo picota intenso y brillante. Nariz potente, donde sorprende la intensidad floral. Fondo aromático de gran complejidad, donde las notas frutales y los destellos de violeta se integran perfectamente con las notas de sotobosque y regaliz negro y los exquisitos pero sutiles toques tostados y ahumados provenientes de la crianza. En boca es opulento, intenso y equilibrado. Entrada muy fresca que da paso a una sensación sedosa y muy agradable, con tanino maduro y en su justa concentración. Gran fineza y mineralidad. Un regalo para los sentidos.