La vendimia se realiza manualmente en pequeñas cajas de 18 kg. Una vez en la bodega, la uva se refrigera durante la noche y a la mañana siguiente se pasa por la mesa de selección para eliminar las bayas no deseadas. Posteriormente, la uva se encuba en un depósito cúbico de hormigón con el 85 % de racimos enteros para realizar una maceración carbónica parcial, despalillando y estrujando manualmente el resto. La fermentación espontánea con levaduras autóctonas se realiza en el mismo depósito de hormigón donde el mosto/vino permanece durante 30 días con los hollejos, con suaves bazuqueos (infusionados) manuales. Solo se utiliza el vino sangrado. La fermentación maloláctica y la crianza se realizan durante 12 meses en una barrica de roble austriaco de 500 L.
Producción muy limitada: 600 botellas.
Las viñas viejas de garnacha y cariñena de la finca de La Serra nos regalan una uva poderosa y concentrada para elaborar un vino intenso, cargado de frutas negras como la cereza madura, sobre una sensación balsámica, refrescante, con notas de café-tofe. La boca es potencia domada, conducida por la frescura de la cariñena vieja y con recuerdos minerales. Eléctrico y profundo.